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Grasa parda

Sí, existe la grasa parda, es la marrón.

No toda la grasa corporal es mala. Al parecer tenemos 3 tipos de grasa en nuestro organismo y cada una funciona de modo muy distinto:

  • La grasa blanca: responsable de que acumulemos el exceso de calorías en forma de michelines
  • la parda: los humanos nacemos con grasa parda, que ayuda a que los bebés mantengan su temperatura corporal.  Esta grasa ayuda a quemar calorías y no se pierde en la primera infancia, sino que en la edad adulta aún se conservan ciertas reservas. Cuanto mayor es el depósito de esta grasa, más delgada es la persona.
  • y la beige: en realidad, la grasa parda de los adultos es grasa beige, y consiste en células de grasa blanca que pueden adquirir esa propiedad de quemar calorías y, por tanto, adelgazar. Es decir, en la propia grasa mala tendríamos los precursores de la grasa beige. Su gran ventaja es que reacciona con relativa facilidad ante determinadas hormonas y, también, ante el frío. De ahí las ventajas de las tiritonas y los escalofríos.

¿Cómo podemos activar a tope la grasa marrón, la que te hace adelgazar?

En la actualidad, su funcionamiento está siendo investigado asiduamente debido a las posibilidades que ofrece como método para adelgazar. La clave es que para su funcionamiento necesita una gran cantidad de energía, por lo que quema un elevado número de calorías.

Como las grasas marrones pueden tener una influencia positiva en la pérdida de peso, aquí van 5 consejos con los que puede activar el funcionamiento o incrementar los niveles de tan misteriosa grasa.

1. Comer lo suficiente

Parece ridículo, pero a veces el sentido común es la mejor solución. Un estudio encabezado por el profesor Xiaoyong Yang para la Universidad de Yale encontró que nuestro cerebro influye en la producción de un tipo u otro de grasa. En los animales obesos, el cerebro pierde la correcta noción del hambre y aunque se haya comido lo suficiente sentirá mayor necesidad, lo que provoca una sobrealimentación y, por tanto, un aumento de las grasas normales. Por otro lado, en los casos de infraalimentación, el cerebro dirigirá a los nutrientes hacia a aquellos órganos que necesiten energía para su funcionamiento, lo que impedirá el crecimiento de las grasas marrones. Con una correcta alimentación el funcionamiento y creación de tejido adiposo pardo será el óptimo.

2. Comer manzanas

Las manzanas, al igual que otras frutas, como las peras, tienen una notable cantidad de ácido ursólico en su piel. Este compuesto parece que afecta positivamente a la creación de grasas marrones. Un estudio de la Universidad de Iowa dirigido por el doctor Christopher Adams encontró que entre dos grupos de ratones con una misma dieta, a diferencia del consumo de ácido ursólico, el grupo al que se introdujo este ácido en su alimentación vio como aumentó su musculatura esquelética y la cantidad de grasas marrones, lo que incrementó su fuerza, resistencia y provocó una mayor efectividad a la hora de quemar calorías.

manzanacomidaEl refrán dice que una manzana al día nos ayuda a evitar al médico. (Corbis)

3. Hacer ejercicio

Como es lógico, la práctica de ejercicio es clave para bajar peso, estar en buena forma y gozar de una vida saludable. Además de todo esto, al realizar deporte aumentamos los niveles de irisina, una hormona que facilita la conversión de grasa blanca a grasa marrón, tal y como se publicó en un artículo de Disease Models & Mechanisms.

4. Bajar el termostato de casa

Si una grasa para entrar en calor cuando se tiene frío actúa quemando energía, lo más normal es que se adelgace más si las temperaturas son bajas. Esta hipótesis ha sido verificada en un estudio. En él, varios jóvenes tuvieron que pasar durante seis semanas dos horas diarias en una habitación con una temperatura algo superior a 17 grados.

Los resultados mostraron que inicialmente quemaron una media de 108 calorías más. Sin embargo, lo más sorprendente es que tras esas seis semanas, las cifras aumentaron hasta las 289 calorías, lo que planteó a los investigadores la posibilidad de que durante ese tiempo se vio aumentado el número de células grasas marrones. Estas cifras son positivas, pero tampoco hay que excederse con el frío, que los resfriados no son buenos.

5. Estimular la producción de melatonina

Por todos es bien conocida la función de la melatonina en la regulación de los ciclos del sueño, pero existen evidencias que muestran su influencia en la creación de grasa marrón. En este caso, el estudio ha sido realizado por el departamento de medicina de la Universidad de Granada. La investigación dirigida por Ahmad Agil encontró que en un grupo de ratas, aquellas a las que se las suministró melatonina, aumentó los niveles de dicha grasa en comparación con el resto. Aunque existan diversos métodos artificiales para aumentar este componente, conviene recordar que no hay mejor forma para regularla que recibir luz solar durante el día.

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